3.06.2010

PERDON.

Perdón ante las nubes y los mares

Que son testigos de sueños y cantos de juglares
Perdón te pido creador de la lluvia y el oleaje
Por que mis oraciones están llenas de rencor y de coraje.


Perdón que te implora un hombre que fue niño
Caballero o plebeyo que falto al juramento, que falto a la promesa
Que ha perdido la segunda lluvia de cariño
Con esta rebeldía que me ha llenado de lamento sin pureza.


Perdóname creador de la tierra y de los mares
Por que ya no pierdo lágrimas ni más pesares
Por que ya el suelo no conoce más mi llanto
Hay de mi señor que de mis musas no espero mas un solo canto.




Mis ninfas compañeras de los siete mares
Que siempre están ansiosas de brindarme sus mágicos cantares
Sus miradas impotentes de verme abrir la caja de Pandora y perder mis últimos días
Y descubrir esos secretos que no son de este mundo, de este terreno
Secretos capitales que manchan el corazón, el porvenir y los sueños.

Secretos que roban las alegrías de vivir de día y dormir de noche
Secretos que se roban las alegrías de gobernar castillos y jardines
Secretos que reviven las penitencias del pasado y dejan escuchar los ecos hasta los confines
Secretos que he descubierto señor, secretos que me llenan de odio y de cóleras inmunes.

Perdón te pido señor, por que ya no buscare el olor de casa
Ni llorare por ver las calles sangrientas, faltas de sueños y añoranzas
Perdón por que ya no buscare a las diosas del olimpo ni me dejare hipnotizar por su sonrisa que cura
Señor perdón por dejarte estos lamentos y amarguras.

Perdón señor por que ya no me guiare por el destino de las nubes
Perdón por que no justificare más mis sueños
Perdón por que con mis lágrimas no salare más tus mares
Perdón si no vuelvo a dejarte mis oraciones ni PESARES.


¿A QUE LE TEMES?

Saludos desde lo más profundo de la oscuridad del seol de los pensamientos y los sueños de locura. Les habla su anfitrión J.C. WENDIGO.





La humedad intensa y el sofocante calor me dejan muy en claro, que, esta ves, para nada se trata de un sueño, y mucho menos de una simple pesadilla aunque en los repentinos y ahora cada vez más constantes delirios que me aquejan llego a pensar pon un momento que si en verdad estoy dormido.
Me llena el sentimiento de la resignación, y como un instinto animal trato de buscar la salida, ya no cuento con la antorcha que tenia en manos, de hecho no recuerdo en que momento la perdí, solo se que ya no la tengo quizás, por que llevo horas quizá días caminando por esta interminable cuaba, siento que es un túnel pero en verdad desconozco el lugar en el que me encuentro.
Se, que los muros de este lugar son naturales por que escurren agua y están muy fríos pero el ambiente esta muy calido, hace unos momento tropecé con alguna roca y perdí el conocimiento, recién lo recupere pero ahora no esta frío ni calido de hecho es una temperatura bastante hogareña, me he movido un poco y pronto descubro que no estoy en un frió y duro suelo sino que estoy en un lecho muy acogedor.
Y esto me distrae unos momentos pero pronto regreso a la realidad y ahora el terror de no saber que es lo que esta pasando me llena y corre por todas mis venas. Quiero levantarme de la cama pero no puedo, no siento mis piernas, quito las sabanas y veo que ahí están pero no puedo moverlas.
Que me pasa tampoco puedo mover uno de mis brazos pronto siento todo mi cuerpo pesado y caigo recostado nuevamente en la cama.
En esos momentos la habitación es inundada por un macabro silencio solo un agudo zumbido llega a mi cabeza después de algunos segundos, a lo lejos detrás de la única puerta del aposento lentamente se acercan unos largos y pausados pasos, la tensión de no saber de que se trata todo esto me aterra ya que estoy por el momento indefenso.
Los pasos se han detenido justo del otro lado de la puerta y se que quien quiera que sea ha tomado la perilla, y esta apunto de girarla, lo hace en un solo momento y la puerta queda solo entreabierta, la demora que toma en abrirla totalmente me tiene sudando frío.
No puedo gritar ni moverme, la puerta nunca se abre totalmente, en un segundo vuelve a quedar completamente serrada, pero nadie se aleja de esta, respiro tratando de tomar una actitud mas tranquila sin poder lograrlo.
--te noto algo nervioso- me dice con una vos suave justo al oído, veo que se sienta en los pies de la cama y me mira detenidamente,-- ¿en que piensas?
--¿Por qué me miras así?- me dice con una sonrisa malévola.-¿acaso no me recuerdas?—si hace muy poco no querías que me fuera, y ahora me miras como si no quisieras verme, --esta bien habla—. De pronto puedo articular y pienso en gritar pero el me detiene con un ademán, en ves de eso le pregunto, ¿Quién eres, esto es un sueño, que pasa aquí?
El suelta una carcajada, una profunda y hueca carcajada, de pronto todo se torna nuevamente en una profunda oscuridad ahora siento mi cuerpo completamente, pero no tengo el deseo de huir, estamos ahora en la cueva pero uno de los muros se transforma en un espejo de niebla.
En ella puedo verme hace tan solo un par de días, en el deprimente estado que me encontraba, solitario como siempre, en una ola de antidepresivos y alcohol que no me dejaba ver mas allá de mis propios y miserables problemas.
Ahora puedo recordar, hace tan solo cuatro días que me habían corrido de mi trabajo nocturno, tuve que dejar la escuela por que no tenia tiempo ni dinero para solventar todos mis gastos, no podía ya con la asquerosa vida que llevaba y había llegado a pensar en el suicidio.
De regreso de uno de tantos bancos que había visitado para pedir crédito para pagar mi renta pase frente a una de esas librerías esotéricas, me llamo uno de los libros que tenían en un estante que dejaba ver el lomo y decía invocaciones de espíritus poderosos.
No se, algo me arrastro hasta el libro y cuando volví en si ya esta fuera del local con la compra hecha, sin mas me dirigí hacia la pocilga que tenia por vivienda y como de costumbre y por el cansancio me tire en la cama y me quede dormido hasta el otro día.
A la mañana siguiente, cuando desperté, con la depresión de costumbre me levante y fui hacia la ventana para abrirla y dejar pasar un poco de luz, en el marco de esta se hallaba el libro que de forma automática abrí y estuve leyendo un buen tiempo.
Las escenas que veía en el es nubloso espejo pasaban como si alguien adelantara la cinta, pronto me veía trazando un especie de pentagrama en el muro de la habitación y pronunciando palabras que no podía entender, estoy seguro que eso fue alguna invocación demoníaca y que ese era el motivo de mi estado actual, no me equivocaba,
De la pared salia un canario que volando se poso justo en el libro que estaba abierto, lo siguiente que vi. Fue que esta pequeña avecilla se transformara en un elegante caballero de finas vestiduras que bailaba por toda la habitación.
Recuerdo que el hombre me ofreció salir de toda esa inmunda y bacía vida cambio de solo una cosa. El me dijo que no me pediría mi alma ya que al hacer el conjuro y pronunciar las arquetípicas palabras mi alma ya le pertenecía que ahora yo tenia que pedir lo que quisiera que el me lo daría.
Solo me pregunto.-- ¿a que le temes?—a caso-- ¿le temes a la oscuridad?—
Yo le dije que si que lo que mas me aterraba era terminar solo y en la oscuridad. Después la ventana de la cueva se serró y el hombre solo dijo.
--ahí lo tienes—esa es la respuesta que querías—por eso estas aquí. —
Se, que ese hombre era un demonio, no se si era el mismo Satanás o alguno de sus sirvientes, pero se que por el solo hecho de haber pactado con el me he condenado al infierno, y se, que, mi infierno será sufrir el escenario que el mismo me pidió le dijera era mi mayor temor.
Y se, que no saldré jamás de esta oscuridad y después de mil intentos por despertar, estoy convencido de que no es un sueño y que esa antorche me tuve en mis manos solo fue una broma de aquel demonio, quien de ves en ves me visita para atormentarme, esto es lo ultimo que pude escribir en los muros que me aprisionan por esta infernal eternidad.
Tengan por seguro que si han leído esto, fue por que alguien mas ha caído en las garras de aquel demonio y pacto su alma por una pequeña pasión carnal, yo tuve dinero y todos los placeres carnales que puedan imaginar pero en un solo día me fueron quitados con todo y mi propia vida.



FIN.

 

POEMA DE MUERTE.

Muerte que mi alma no has de tocar jamás, dama que mi espíritu no ha conocido, extraña eres a mi ser pero se, que cada paso que doy lo das con migo, se, que hasta el día en que mi mortal existencia al polvo retornare estarás a mi lado.







Tu que mi sueño has velado siempre, que a mis espaldas has viajado, no me dejas dama fría y silenciosa, sigue a mi lado sigue con migo niña callada y pálida, no apartes de mi tu helado corazón ni tus manos frías… por que se que cuando ya mis pasos no cuentes ni mi aliento guardes, estaremos juntos para siempre.






Aparta mi cuerpo y mi vida pero deja sola mi alma que esta al seol dada, no llores por mi alma niña callada y fría, porque se que aunque camine por el valle de las sombras no temeré mal alguno, por que estarás con migo como lo has jurado y a pesar de que viajemos tomados de la mano y mi cuerpo muerto en tu regazo este. Habrá algo que no conocerás ni estrecharas entre tus labios. Ese será mi nombre que por los siglos vivirá y si de mi alma Dios ha dispuesto ya, no llores amada mía, que mi recuerdo tendrás y mis besos habrás probado al menos. Pero ni mi alma ni mi nombre te pertenecerán.

EN LOS MUELLES.

Uno puede encontrar muchas historias y leyendas de lo que ha pasado en cada lugar que visita, esta es una vieja historia que dejaron los primeros españoles que visitaron el continente, bueno eso es lo que cuentan los marineros de la zona.

En tanto el frío y húmedo viento nocturno de la costa siga soplando sobre mis pies descalzos, sabré, que estoy con ustedes.

Se, sin embargo, que pronto seré sepultado bajo la inmensidad del fondo del océano, no falta mucho ya que en algún momento el lucero de la mañana asomara sus tintineantes formas en el nuevo firmamento.

No encentro ansiedad alguna por que termine la noche, pero no hay duda de que lo hará y cuando eso pase no estaré mas, no me arrepiento de nada, se que valió la pena, bailar con ella a lo largo de los muelles, pasear a su lado por las veredas oscuras y melancólicas plantaciones de esta nueva tierra.

Lo mismo la paso a mi padre y a muchos pescadores mas que sucumbieron ante tal seductora tentación, ¿Quién es? No puedo saberlo, solo se que es la criatura mas hermosa que halla visto jamás, no puedo decirles si es una sirena o una ninfa del cercano bosque, ni aun mas puedo pensar en que si es
Una mala criatura o un ser benévolo, me tiene adormilado y aunque se que lo que pasara, lo he visto antes pero este embrujo no permite que mis sentidos estén alertas, en un despabilamiento de estos trato de gritar de sacudirme su aroma,
Pero solo con mirarme a los ojos me atrapa nuevamente uniéndome a ella, seguimos bailando abrasados, sin que el tiempo parezca avanzar como debiera, uno a uno los barcos lejanos en el horizonte desaparecen y la noche se deja caer sobre las orillas podridas de los muelles.
Los coyotes han dejado ya de hacer sus habituales ruidos, el ultimo celador se ha marchado y no hay nadie mas que las estrellas y nosotros, ella desliza su mano sobre mi rostro y con una imperceptible sonrisa y una mirada profunda me dice… es hora.
En un instante recuerdo como es que me deje llevar por su embrujo, estaba en mi bote tratando de pescar y ella salio de la nada pareciera que caminaba debajo del agua, luego me miro con ese vacío en donde debiera tener los ojos y cuándo yo mire dentro esta atrapado sin poder negarme a nada.
No logro recordar si han sido horas, días o quizá semanas, pero todo se ha terminado ya, me toma de la mano y me lleva hacia el mar, ese espejo brillante y tranquilo me llama, me seduce como lo hiciera ella, ahora cambia de forma es como una harpía del mar,
Tal como sucediera las demás veces con quien fuera devorado por este abominable ser, ser que ha salido de lo más profundo del averno, el mismo demonio de las leyendas de los viejos lobos de mar, la misma mujer hermosa que subiera a los barcos en los que devora el alma de quien se deje llevar por el encanto de este demonio.
Ahora me desvanezco como los demás, pierdo mis fuerzas en el mar no pienso luchar pronto pierdo toda la vitalidad, y el destino de mi alma ya lo saben la perdí a manos de esta mujer que estoy seguro que ha devorado almas por siglos, pero siento que somos nosotros los que somos intrusos en sus tierras,
Con mi muerte no terminara esto ya que después de nosotros viene
Cortes y sus marineros que no tienen almas puras serán llevados por ella, pero no puedo siquiera el destino que les depara. De los hombres de Abengalbon hemos muerto ya veintiuno pero somos exploradores.
No habrá aviso para la suerte que les espera a los colonos. Solo espero que Dios de apiade de sus almas.






Fin

3.03.2010

ESTELLA.

Saludos desde lo más profundo de la oscuridad del seol de los pensamientos y los sueños de la locura, les habla su anfitrión J.C. WENDIGO.







Esta velada, les he traído una historia de mi propia colección, una historia que no he hozado poner por escrito en los mullidos muebles de mi biblioteca personal, es mas un recuerdo, una historia que de los recuerdos de la niñez de este, mi ultimo cuerpo mortal. Es sin más un hecho verídico que ha pasado hace ya mucho tiempo.
Para algunos el relato que a continuación leerán es mas una historia de amor, de infantes que se dejan llevar por los jóvenes impulsos del corazón y el menester del alma de amara a alguien. Para otros, será una historia de terror y quizás, asta les impactara la idea de lo que puede suceder a esa y a cualquier edad.
En que año sucedió todo esto? No importa, era joven he iluso, todas las jovencitas que veía pasar en la secundaria me parecían hermosas, no puedo decir que jamás había tenido novia alguna, pero lo que podía aprender un niño del amor a esa edad no era mas que un pequeño tintineo en el inmenso he infinito cosmos.
El camino que tomaba para llegar a la escuela era un trayecto algo largo para un niño de catorce años, pero no importaba ya que a esa edad me sentía lleno de fuerzas, un jovencito muy alegre y que emanaba energía en todo lo que hacia.
La escuela a la que acudí esos años de mi vida se situaba algo escondida entre un laberinto de pequeños departamentos en donde vivía gente que no poseía muchos recursos, cosa que no tenia mucha importancia a la hora en que entraba a la escuela, pero pasado el medio día he iniciada la tarde era muy peligroso para alguien que no era de dentro del lugar, por lo que tomaba un camino que aunque mas largo era mucho mas seguro atravesar.
Fuera de la mancha urbana de la pequeña ciudadela, atravesaba por un pequeño río que si no as recuerdo en estas fechas ya no deberá de existir, luego cruzaba un pequeño llano y antes de entrar nuevamente en los suburbios cruzaba por un viejo cementerio que aun seguía en uso.
Camino solitario y helado en invierno, cosa de la que un niño no daría cuenta teniendo tan vello paisaje como el río en el que pase tardes enteras pescando, y en el llano en el que puedo decir que erigí una fantástica fortaleza cuando descubrí el sendero en mis años de niñez.


Ese mismo año fue que todo sucedió. Ese mismo año ella apareció en mi vida, ni el lucero de la mañana, ni el viento invernal que sopla desde el horizonte, ni el sol ocultándose detrás de los montes eran tan hermosos como ella, ella era un ángel, mayor belleza no habían conocido mis ojos en mi corta existencia,
No tarde mucho para tomar el valor necesario y levantarme de mi estancia para dirigirme hacia ella, no se si fue la adrenalina o el impulso solamente, pero a ella me dirigí, cuando logre incorporarme y levante el rostro ella no estaba, ese día no deje de pensar en ella, hasta creo haber soñado con su dulce rostro.
Así pasaron barios días en los que no tome ese camino por que salía en compañía de amigos de la escuela y no recordaba nada de ese hecho, al final de esa semana tuve que tomar dicho sendero ya que salí solo de la escuela, caminaba pensativo por la vereda hasta que llegue al lago y pase por el llano solo faltaba cruzar por el viejo cementerio y ahí estaba de nuevo.
Ella estaba parada, al final del llano por donde tenia que entrar para cruzar el campo santo el sol de daba de frente, parecerá que me estaba esperando, esa ves no quise perder un solo instante, no debía perderla de vista, camine lo mas pronto que pude y ella solo dio media vuelta, invitándome con la mirada a seguirla,
Corrí tras ella hasta internarnos en el cementerio, hasta llegar a una cripta, en esa cripta ella se detuvo y dio vuelta nuevamente, --como te llamas?—
--¿Quién eres?-- Fue lo único que venia a mi mente, ella solo contesto soy Estella quieres hacerme compañía un rato? No tengo a nadie con quien platicar.
Así pasaron los días y Estella y yo nos fuimos conociendo más y mas, ahora éramos los mejores amigos, ella me esperaba a la salida de la escuela así caminaba en su compañía hasta cruzar el largo camino, ahora no pensaba en otro camino aunque mis compañeros estuvieran libres yo tomaba el brecho largo, solo pensaba en Estella ella escuchaba todo y yo escuchaba lo que ella quisiera decirme.
Pasábamos juntos casi todo el tiempo, ella conocía todo de mi y yo conocí todo lo que ella quiso que conociera, era mas como un embrujo, del que no quería salir, estaba tan encantado con ese ser tan hermoso, tan angelical que nunca pensé que eso terminaría.
En una de tantas tardes que pasmos juntos ella me obsequio un collar, era un búho que en el centro tenia piedritas que brillaban es un regalo que cualquiera después de haber vivido esta experiencia lo hubiese desechado, pero yo no, lo he guardado al pasar de los años y es algo que siempre llevo con migo es lo único que de ella me quedo.
Esa misma tarde cuando ella me regalo aquel collar me dijo que todo tenia que terminar, me daba las gracias por haberle regalado el amor, era lo único que nunca había tenido, esa tarde me mostró la que era su casa, pero nunca entramos a ella, solo me la mostró de lejos,
No entendía el por que ella me daba las gracias y por que se despedía, lagrimas de mis ojos brotaron cuando ella me dijo me boy solo en tus pensamientos estaremos juntos, solo en tus sueños al borde de la locura me podrás encontrar, solo en lo mas profundo del seol de los pensamientos estará mi lecho, mi letargo, cuando entres en tu propia mente me veras dormida y despertare al saber que me piensas, y estaremos juntos de nuevo.
Ella se alejaba de mi, mientras yo, solo me quedaba ahí parado inmóvil no podía hacer nada, algo me impedía correr tras ella, de su rostro vi una lagrima caer, no podía creer que ella se iba solo se detuvo para mirarme y con una tenue sonrisa dijo gracias. Y se alejo para siempre.
En ese momento de mi vida, sin un duro corazón de piedra que me diera la fuerza para mantenerme firme y sin inmutar cualquier gesto, solo rompí en sollozos, me desplome sobre la cripta en la que siempre descansábamos y mire, solo mire un instante en que levante la mirada sobre el dintel de la puerta de aquella cripta lúgubre y desolada, abandonada por el tiempo pero siempre calida,
Me había quedado dormido sobre el descanso de alguien cuando mire el dintel de aquella puerta tallado con búhos y una inscripción tallada sobre la misma lapida que yacía en el interior de aquella cripta. Desde lo más profundo de los pensamientos y los sueños de locura conoceré el amor. No podía creer lo que estaba viendo,
¿Estaba soñando? ¿Era todo esto solo un sueño una pesadilla, un viaje astral o alguna broma de la divinidad de los cielos? Pero algo colgaba de mi cuello, era aquel collar, por un momento estuve apunto de arrancarlo de mi ser y arrojarlo a la cripta y salir corriendo de aquel misterioso lugar, y en ese momento.






Una mujer de edad avanzada me tomo del hombro, quien eres tu y que haces aquí frente a la tumba de mi hija, y dime tu por que llevas puesto el collar de Estella…
--¡Estella!—ese nombre hizo que mi sangre se congelara me quede paralizado sin mente por unos instantes, nuevamente ella dijo que haces con el dímelo, la mujer imploraba respuestas con los ojos apunto de romper en llanto,
¿Estella? Tum...ba? de que me esta hablando mujer es esto acaso una pesada broma de Estella? Señora esta usted de acuerdo con Estella para jugarme una pesada broma?
--de que hablas niño mi hija lleva muerta dos años--- en ese instante casi pierdo la consiensia pero la mujer seguía tomándome del brazo, --dígame de que se trata—la mujer me explico todo me dijo que su hija…Estella había muerto en un accidente hacia ya dos años y que el collar que ahora yo tenia había pertenecido a su hija, yo incrédulo aun de lo que pasaba le juraba que ella misma me lo había regalado.
Accedí a ir con aquella mujer hasta su casa, para que la mujer me contara todo, ya no era la vieja casa rodeada de pinos secos, los árboles eras ahora grandes y llenos de vida, el color y el ambiente que se sentía ya no era frío sino de una calidez que alegraba el alma. La mujer me hizo pasar a l interior de la casa y mientras esperaba sentado en la que fuera la cama de Estella, la mujer buscaba una cajita de madera y cuando la abrió su cara se lleno de sorpresa al ver que nada había en la cajita, el collar no estaba, la mujer no sabía como pudo pasar eso si el collar estaba en la cajita, como era posible que lo tuviera yo y le explique que ella misma me lo había obsequiado, aun no creía lo que decía y después de charlar un largo rato la mujer me dijo lo que había sucedido.
Estella siempre decía que el amor puede llegar aun después de la muerte, que siempre habría alguien para cada quien y que como ella no lo había conocido aun, que no le preocupaba que algún día lo hallaría aun si ella moría sin encontrarlo ese alguien llegaría, y que cuando llegara le entregaría todo.
Luego me explico el significado del collar, a Estella le gustaban los búhos por que decía que vigilaban a la gente que eran Ángeles que guiaban a las personas en los sueños, que por eso ellos Vivian de noche, y que las piedras brillantes eran para iluminar el camino de los viajeros nocturnos. Que habían sido enviados por Dios para cuidar a los viajeros que recorrían los largos caminos, y que ella algún día acompañaría a un viajero para recorrer por siempre los caminos en compañía del viento.
Sin mas la mujer me pidió que siempre llevara con migo el collar que Estella siempre estaría con migo que me había elegido para amarme y que yo le había regalado el amor a ella, aun ahora llego a visitar a la madre de Estella y conversamos largos ratos sobre su hija y lo que ella me dice en sueños, que siempre me acompaña cuando recorro el oriente y el occidente viajando en compañía de ella, en compañía del viento.
Y le digo que siempre la llevo en los pensamientos, el los sueños y en la locura que me alcanza cuando viajo de noche y la luz de la luna ilumina mi pecho y esa luz se hace mas grande cuando las piedras del búho son tocadas. Ahora y siempre seguiré viajando hasta el fin de los tiempos recorriendo la mente humana en compañía de ella. De Estella.

3.02.2010

DESDE LA VENTANA


Desde la ventana.

Mientras viajaba sobre las copas de los fríos y antaños árboles en compañía del viento del este, viento que sopla con soledad, y fría bravura bravura que lleva consigo desde el inicio de los tiempos. Miraba el caminar solitario y callado de la gente que deambula por las calles de la desolada ciudad.

Miraba el absurdo de la existencia de simples mortales que no tienen a donde ir mas que sus cortos destinos, no piensan en otra cosa que terminar ese corto caminar, caminar que no dará mas fruto que el descanso de una pequeña jornada, mientras me detengo para mirar con aburrimiento dejo seguir al viento su recorrido hasta que solo escucho a lo lejos el zumbido que este produce al chocar con los caminos que decoran este deprimente atmósfera.

Pronto reconozco el ambiente en el que me hallo y recuerdo el ultimo de los cuerpos mortales que ostente en alguna vida pasada, pero que tan antigua fue esa vida, si tan solo al mirar a lo lejos, cruzando la calle veo aquella oxidada y abandonada ventana, ventana que inunda de recuerdos mi cabeza, no puedo evitarlo, en el momento cruzo la calle por los aires y entro al viejo y olvidado edificio, subo por las chirriantes escaleras de madera, al tocar una pared esta se cae en pedazos, pronto estoy frente a ella.


La vieja puerta de color blanco que pintase yo en aquella juventud perdida que algún día desperdicie sin pensarlo mas abro la puerta y entro con un solo paso ala mullida habitación no hay nada en ella, toda la pieza esta vacía, camino hacia la ventana y miro como la gente camina sin rumbo aparente, veo pasar a los autos a toda velocidad, y del otro lado de la calle están esos niños jugando con aquel hidrate que chorrea agua a borbotones.

Un viento helado recorre mi espalda, en ese momento se que detrás mío esta aquella chillante silla mecedora en la que pasaba tardes enteras mirando por la ventana, y recuero que cuando viví en aquel derruido edificio era ella quien me cuidaba…

Ella? Quien era ella, el pasado viene a mi de un solo golpe lucho por resistir ese choque de imágenes y recuerdos de aquella vida, ahora se que esa silla no era mi descanso, era mi prisión, estaba invalido, pero aaggg no era algo que quisiera recordar, de pronto ese viento helado se transforma en un horrible escalofrió,

Era ella quien me cuidaba, por culpa? Por remordimiento? No lo se, se que miraba por la ventana por que no podía hacer otra cosa, pero en ese instante viene a mi alma aquel recuerdo que tanto me estremece.

Recuerdo en ese momento como fue que logre escapar de esa prisión terrenal, fue ella quien algún día prometiera estar ami lado hasta la muerte, quien jurase pasar a mi lado toda la vida quien me diera la libertad. Acecinado fui arrojado por la ventana, por ella… así es quien jurase cuidarme y darme su compañía por siempre fue ella quien traiciono mis sueños.

Pronto estoy nuevamente sobre el viento mirando solo de lejos aquella vieja ventana pero se que ella sigue ahí mirando hacia el infinito y sabe que estoy ahí, pronto me retiro de ahí por que el ambiente se torna sombrío, no se lo que pasa si ahora el plano en el que habito no puede ser tocado por mortales, pero se que ella es la que invade esta paz como puede ella estar aquí? Quien es ella? Acaso no es mas un mortal?...

EL SONIDO DEL VIENTO


JUICIO. PARTE I.

Duermo pero estoy consiente, y mientras escucho el sollozo de las sirenas que no pueden seducir a la destellante y espectadora luna, que solo mira como la noche que le acompaña cubre con su manto todo lo que debajo de ella esta.

Escucho el sonido del viento al golpear las copas de los árboles, que inertes tiemblan en silencio al saber de los secretos que el aliento de las estrellas les susurra al oído. Trato de saber lo que les cuenta el viento pero no puedo, el no quiere que lo sepa.

Entonces me acurruco en mi estrecho lugar y trato de dormir, pero el frío carcome mis huesos y mis ideas se congelan con mis pensamientos, el interminable fluir de sueños, sueños cortados a la mitad por esta prisión que rodea mi ser enteramente.

Escucho el suave deslizar de las frías nubes, que sueltan cantos ante el oscuro y sombrío firmamento, solo el cantar de las aves nocturnas se deja escuchar más cercano a mi letargo, grito fuertemente, pero mi voz no sale de mis labios. Labios que ahora están sellados por las heladas caricias de la tierra que me abrasa con una fría compañía de los gusanos que se deslizan a través de ella en busca del carnal néctar que les da vida.

Vida que robaran a cada pedazo de mi cuerpo que lentamente devoraran, mientras no puedo hacer nada siento como mi ser desaparece bajo tierra, escucho las pisadas del sepulturero, fiel servidor de la muerte, como sus Ángeles que toman las almas para acompañarlas hasta el juicio y purgatorio, pero ningún ángel ha venido por mi alma, sigo esperando el juicio.

Velo por que pronto acabe esta agonía, aun escucho alejarse las pisadas de aquel hombre de muerte sobre la hojarasca del camposanto, grito pero parece no escucharme, he lastimado mis manos al arañar todo el féretro en el que fui bajado a tierra.

No puedo evitar que mi energía vital escape de mi cuerpo mientras mis gritos se apagan con el canto de las ninfas que tintinean en el cielo nocturno, mientras las aves de la noche cantan al unísono del viento y el rechinante sonido de la vieja carreta de quien a de guardar las almas de los impíos.

Y el viento que revolotea levantando las hojas de los árboles me dice al oído, descansa en Pas amigo, solo debes soltar tu alma para que sea juzgada como las de todos los muertos. Esta ves no despierto, solo de mis labios sale el último suspiro y dejo de existir en este plano, para pasar a la eternidad, cualquiera que sea mi destino.

FIN


J.C. WENDIGO.